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Telómeros ¿El estrés me puede enfermar? (Parte II)

El estrés crónico anula funciones del sistema inmune, dejándonos más vulnerables a infecciones, disminuyendo los anticuerpos y entorpeciendo la curación de nuestras heridas.

Telómeros ¿El estrés me puede enfermar? (Parte II)

Telómeros ¿El estrés me puede enfermar? (Parte II)

Una parte de esta respuesta está en los telómeros y... ¿qué son los telómeros?

Definidos con una analogía son algo así como el reloj biológico de las células, su temporalizador. Biológicamente son segmentos de ADN, no codificados, repetidos varias veces en los extremos de los cromosomas. Su actividad es contar la división celular y a su vez ser un mecanismo de protección de los extremos de los cromosomas, manteniendo su integridad e impidiendo que se enmarañen y se adhieran unos a otros. Ayudan a qué los cromosomas homólogos se emparejen y entrecrucen.

Elizabeth Blackburn y Elissa Eppel, en su estupendo libro: “La solución de los telómeros”, los comparan con los extremos de los cordones de los zapatos o zapatillas, esa especie de cápsula o herrete, que aprieta el extremo del cordón para que no se deshilache.

Elizabeth Blackburn junto con Carol W. Greider y Jack W. Szostak, fueron Premio Nobel en medicina en el año 2.009.

Sabemos de los telómeros desde la década de los 30, cuando Hermann J. Müller, observó que en los extremos de los cromosomas irradiados con rayos X no había cambios, esto era gracias a la presencia de un casquete protector, él mismo inicialmente lo llamó “gen terminal” y después “telómero”, del griego telos (final) y meros (parte).Los extremos de los cromosomas.

En la década de los 60 Leonard Hayflick descubrió que todas las células antes de morir se dividían un número similar de veces, parecía que tenían un contador. Llegó a congelarlas por un tiempo, pero al restablecer la temperatura, seguía dividiéndose hasta alcanzar, más o menos, el mismo número de divisiones y luego, a medida que iban acercándose a este límite, envejecían y después morían. A esto se le llamó "límite de Hayflick". Es la primera vez que la ciencia explica la vejez desde el crecimiento celular.

“La cantidad de veces que una célula puede dividirse es limitada”

Todos envejecemos con el paso de los años, disfrutar de todo este largo periodo de tiempo, sin duda es lo que marca la diferencia entre las distintas personas. Mi madre siempre dice que esto de vivir mejor o peor se debe a la naturaleza (genética) de cada persona, creyendo que esto es todo lo que determina el envejecimiento. Piensa que los genes marcan nuestro destino, pero también dice que la calidad de nuestra salud depende de la manera en que vivimos. Está acertada en sus dos respuestas, ya que nacemos con un conjunto de genes, con un legado, pero la forma en que vivimos, influye y decide en cómo se expresan estos genes. Esto es lo que nos dice la Epigenética.

“Los genes no cambian, pero el entorno en el que se desarrollan modifica la forma en la que se expresan, o su programación, dando lugar a diferentes fenotipos”

Yo no tengo dudas, todos vamos a envejecer, pero la manera de hacerlo depende en un porcentaje muy alto de nuestra salud celular, con esto me refiero a la coletilla que mi madre le ponía a la naturaleza de una persona, al "estilo de vida", algo que tiene mucho peso a la hora de envejecer.

El envejecimiento es un proceso dinámico que puede acelerarse o ralentizarse y en muchos aspectos puede incluso revertir.

Los telómeros y el sistema inmune

El sistema inmune es el responsable de la seguridad de nuestro organismo. Si lo comparamos con la seguridad de una ciudad, con la policía y sus fuerzas especiales, también hay fuerzas especializadas en el sistema inmune. Existe un equipo de élite especial, formado por "células-T CD28", entrenadas para llevar a cabo operaciones de riesgo cuando nuestro organismo lo precisa. Estas células-T CD8, se preparan y se desarrollan en el Timo, una glándula que se encuentra detrás del esternón. Una vez maduras están listas para la montar guardia, de forma continua, en nuestro cuerpo.

Cada célula-T CD8, tiene en su superficie un receptor único, que al igual que los proyectores de luz de los helicópteros de la policía, que hacen barridos en las ciudades en búsqueda de criminales,  barren nuestro organismo buscando células infectadas o cancerígenas. Una vez que las células-T CD8 lo encuentran, reciben una señal de una proteína llamada CD28. Cuando la célula-T ha acabado con su objetivo, le hace la ficha policial, es decir lo registra en su memoria, de tal forma de que si esta misma amenaza (virus, célula infectada, cancerígena) vuelve a aparecer la célula-T tiene capacidad para multiplicarse en miles de células, clones de ella misma, y darán una rápida y eficaz respuesta de ataque al enemigo.

Esta capacidad de multiplicación rápida y eficaz la envejece porque sus telómeros, cada vez que se divide, se acortan. Cuando envejece la célula-T CD8 pierde su proteína CD28 y el cuerpo se hace vulnerable al ataque de bacterias, virus o células cancerígenas que están dentro de él.

Cada célula-T CD8, tiene capacidad para reconocer a un solo virus o atacante, debido a esta especialidad existe muchísima variedad de células-T.

Las personas cuando tienen células envejecidas y estresadas, son más vulnerables a la enfermedad. Cuando los telómeros de estas células están muy cortos, incluso la gente que es joven se vuelve más vulnerable a infectarse enfermando más fácilmente.

Todos vamos a envejecer, pero la manera de hacerlo depende mucho de nuestra salud celular, si quieres promover una regeneración celular buena ten un estilo de vida saludable.

“Los genes cargan la pistola y el entorno aprieta el gatillo”. George Broy

¿Pueden regenerarse los telómeros?

Los telómeros es uno de los biomarcadores más precisos del paso del tiempo en el organismo y en la salud. Existe una relación directa entre la edad y la longitud de los telómeros, entre telómeros cortos y enfermedades cardiovasculares, cáncer y mortalidad en general.

Alargar los telómeros permite vivir más y retrasar la enfermedad y de esto se encarga la "telomerasa". Si los telómeros son el reloj celular, la telomerasa es algo así como una pieza que hace que este reloj se retrase. Es una enzima capaz de regenerar, en cierta medida, la longitud de los telómeros, añadiendo nuevos pares de bases al final del cromosoma. ¡Ojo!, todo no es así de fácil, la biología no es sencilla y aquí está el cáncer.

El cáncer es un tipo de células que se caracterizan por tener largos telómeros y una gran actividad de la telomerasa, lo que las hace prácticamente inmortales, no envejecen y se dividen constantemente.

Baja producción de telomerasa produce envejecimiento y un exceso aumenta el riesgo de cáncer, esta es la gran paradoja. Lograr el equilibrio sería una solución para la eterna juventud, pero esto aún no se ha logrado.

En el libro al que he aludido antes: “La solución de los telómeros” nos dice que distintos comportamientos nos afectan a nivel celular y en especial se refiere al "estrés", aunque también están ligados a telómeros cortos a: la obesidad, el fumar, la diabetes, dormir poco y mal, el sedentarismo, la contaminación, el azúcar, los refrescos… Las autoras del libro hablan de saber gestionar tu estrés. La hormona del estrés, el cortisol, de una forma constante reduce la actividad de la telomerasa.

Puedes influir en el envejecimiento a través de múltiples mecanismos, uno de ellos es que ya hemos dicho de activar la telomerasa mediante el ejercicio y la alimentación.

Los alimentos no sólo son calorías y nutrientes, también son información para los genes.

Una buena alimentación protege los telómeros. Hay estudios que asocian telómeros más largos con alimentos como las verduras, las frutas y el café.

Niveles elevados de Omega 3 en sangre también se vinculan con telómeros más largos, además al reducir el ratio Omega6:Omega3, el cual debe oscilar entre1:5 y 1:1. Estos ácidos grasos compiten entre ellos, un exceso de uno inhibirá la síntesis del otro. Esto es lo que hace el Omega 6 que inhibe las propiedades del Omega 3.

Volviendo a la Epigenética, lo más fascinante es el descubrimiento de que futuras generaciones no van a recibir únicamente el legado genético, también irá incluido el impacto del entorno sobre esos genes.

Cuando te has realizado un informe Epigenético sobre tus células, conoces el grado de necesidad que tienen respecto a distintos nutrientes que precisan para llevar a cabo su funcionalidad. También puedes conocer su grado de toxicidad y microbiología. Después evitando durante 90 días de tu dieta ciertos alimentos y aditivos alimentarios y tomando con más frecuencia otros que contienen los nutrientes que ellas necesitan vas a conseguir optimizar de una forma natural tu bienestar y de seguro que estarás alargando tus telómeros o lo que significa lo mismo, tu vida.