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¿Por qué controlar el agua que bebemos no es lujo, sino una necesidad?

El agua que llega al grifo, de nuestras casas, está clorada, este es un medio sencillo, eficaz y además económico, para desinfectar el agua y hacerla potable, pero ¿sólo es agua buena la que llega al grifo?

¿Por qué controlar el agua que bebemos no es lujo, sino una necesidad?

¿Por qué controlar el agua que bebemos no es lujo, sino una necesidad?

Aunque dentro de los 16 indicadores de minerales, que presenta el Informe Epigenético, no esté el cloro (Cl), he querido dedicar el post al mineral que ocupa el undécimo lugar en la naturaleza como elemento más común, (0,045%). Las investigaciones sobre él lo señalan como presente en más de 2.400 compuestos, producidos de forma natural, ya que el cloro reacciona fácilmente con las sustancias orgánicas del medio ambiente.

El cloro es un macromineral que forma parte de la sal común (Cloruro sódico, NaCl) y participa de forma activa en los procesos digestivos. Es un electrolito, es decir tiene iones libres y se comporta como un conductor eléctrico. Los niveles de electrolitos se pueden medir en las personas para diagnosticar patologías, las mediciones más comunes son las de sodio y potasio. Los niveles de cloruro no son muy usuales ya que están vinculados a los de sodio.

Las funciones más importantes que ejerce el cloro en el organismo las podemos reducir a tres:

  • Participa en el equilibrio osmótico, la concentración de sustancias dentro y fuera de la célula.
  • Forma parte del ácido clorhídrico gástrico, presente en la digestión de los alimentos.
  • Interviene en la digestión de las grasas.

A parte de todos los beneficios que puede aportar el cloro a nuestro organismo, en el equilibrio siempre está la virtud y no olvidemos que el cloro fue utilizado como arma química en la primera Guerra Mundial. Fue el primer agente letal que se empleó por los alemanes en forma de gas.

En la actualidad el cloro, es el desinfectante del agua más utilizado en el mundo por su efectividad, bajo coste y fácil uso.

La cloración, es el procedimiento de potabilización del agua para acabar con los microbios, bacterias, virus, hongos, levaduras, algas y limos presentes en los embalses y en las tuberías de suministro. Esta práctica se realiza desde hace varias décadas tanto en su almacenamiento como en la distribución.

No siempre este tratamiento del agua es capaz de destruir ciertos organismos parásitos patógenos. La cloración desinfecta el agua pero no la purifica por completo.

El cloro y sus derivados clorados son potentes oxidantes que, al mezclarse con el agua queman, en unos 30 minutos aproximadamente, las partículas orgánicas que contiene, especialmente virus y microbios patógenos.

El cloro es un gas altamente reactivo, cuyos vapores pueden producir mareos, fatiga, asma, inflamación de las vías respiratorias y en consecuencia alergias respiratorias. ¿Pensaste alguna vez que el agua, que llega a los grifos de nuestras casas, puede vaporizarse cuando lo manipulamos?

La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) considera que la desinfección por cloro es la mejor garantía del agua microbiológicamente potable. Obliga a unos parámetros de concentración de cloro libre, en el agua tratada, que han de estar comprendidas entre el 0,2 y 0,5 mg/l. Para que esto sea posible, cuando el agua llegue a su destino, hay que añadirle, en origen, grandes cantidades de cloro.

Aunque debamos agradecer al cloro cantidad de cosas buenas, como:

  • Que haya aumentado nuestras expectativas de vida en más de 30 años, en este último siglo.
  •  Que sea el medio más extendido mundialmente para potabilizar el agua.
  •  Que la vida animal dependa del cloro.
  • Que esté presente en nuestro organismo, en la sangre, la piel, los dientes, e incluso los glóbulos blancos, guardianes de nuestra inmunidad, contengan cloro.
  • Que sea básico para la industria y la fabricación de una buena parte de los materiales de consumo, que nos rodean y hacen más fácil nuestra vida.

Aún con toda esta ayuda que nos proporciona el cloro y sus derivados, (puedes verlo detenidamente en este enlace. Leyéndolo he flipado, no podía imaginar la cantidad de usos que tiene el cloro), tratar el agua que vamos a consumir es necesario para estar saludables.

Nunca te había contado que desde hace más de 30 años, vivo aislada en el campo, produzco la luz que consumo y vendo la que no necesito. Siempre me ha preocupado el ahorro de agua (he tenido negocios para lavar coches, con menos de 3 litros de agua). Me preocupa la calidad del agua y cuido al máximo la que bebo y trato la que llega a mi punto de suministro, investigo continuamente sobre ella… Pero nunca pensé que, en todas estas actividades de existen en mi vida y en todas las que he realizado, el cloro estuviera tan presente.

Leo a diario artículos relacionados con la salud y el bienestar y sigo de cerca al Dr. Mercola, hace algunos días recibí uno de sus artículos, era alertándonos sobre el agua que llega a nuestros grifos.Aquí lo puedes leer.

Te voy a hacer un resumen de este artículo porque, yo también he llegado al convencimiento de que, por el grifo de casa no sale agua de calidad y además “beber agua tratada”, es prioritario para mejorar y mantener nuestro estado de salud y bienestar.

Cuando hablo con las personas, con las que me relaciono en mi día a día, de la importancia de beber un agua tratada de calidad, a poder ser controlada por uno mismo, ionizada, estructurada, alcalina… muchas de ellas me dicen: No, yo bebo agua mineral. El agua del grifo de mi (ciudad, pueblo) es buenísima. El agua que llega a nuestros grifos es agua que viene de las fuentes de tal o cual agua famosa embotellada… y muchas más respuestas similares, no puedo por menos de saltar como un resorte, para defender el cuidado y la atención que hemos de dedicar a este singular elemento, ya que es parte integrante de nuestro cuerpo en más de un 70%.

¿Pensaste alguna vez que el agua que llega a tu casa puede tener contaminantes peligrosos para tu salud y la de tu familia?

Sucede que el cloro tiene una habilidad asombrosa para reaccionar con la materia orgánica y esto es lo que sucede en las plantas potabilizadoras, formándose unos “subproductos de desinfección”, mil veces más tóxicos que el cloro y los contaminantes que pueda llevar el agua. Los más comunes son los Trihalometanos. Está comprobado que estos subproductos además de causar cáncer en los animales del laboratorio y estar relacionados con problemas reproductivos, tanto en animales como en seres humanos, también pueden causar problemas como:

  • Debilitar el sistema inmunológico.
  • Alterar el sistema nervioso central.
  • Dañar el sistema cardiovascular.
  • Alterar el funcionamiento de los riñones.
  • Causar problemas respiratorios.

¡Guau!, conocer que la raíz de muchos de los problemas de salud podrían tener su origen en el agua del grifo que llega a casa, con la que nos lavamos, cocinamos, limpiamos e incluso bebemos, ¿no te pone la carne de gallina? Pues sigue leyendo.

Otro de los contaminantes más peligrosos que tiene el agua es el fluoruro, una molécula muy pequeña y muy difícil de filtrar, que no es buena para nadie, en especial para mujeres embarazadas y bebes. Incluso dosis muy bajas de fluoruro pueden alterar la función tiroidea y el desarrollo cerebral infantil.

El fluoruro hace mucho daño a nuestras mitocondrias, a su capacidad de producción de energía. Un buen sistema de filtración de carbono podría eliminarlo.

Deberían obligarnos a poner un sistema de filtración eficaz a la entrada de cualquier suministro de agua y concienciarnos de la importancia del agua para nuestra salud.

Desde hace varios más de un año, en mi casa, en de toda mi familia, que es extensa, y en la de muchos amigos, filtramos el agua que bebemos y el que utilizamos para cocinar, ya te hablé de ello en un post anterior: “Una buena compañera en nuestras casas”.

¿Quién regula el agua potable en España?

El agua potable en nuestro país tiene que cumplir con las normas que establece la Unión Europea (EU) de agua potable. Los gobiernos deben traducir los requisitos de la Directiva a la legislación local. Estas normas se basan en el asesoramiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para la calidad del agua potable.

El agua que nos suministra nuestra compañía local puede ser correcta en origen, pero hasta que llega a nuestras casas, (por tuberías que pueden estar en estado defectuoso e incluso tener fugas) la red de distribución, puede ser que no lo sea. Si tienes dudas, puedes llevar a analizar, el agua de tu grifo, a un laboratorio privado y luego actuar o también directamente puedes colocar un sistema de filtraje individual o colectivo, si es una comunidad de vecinos.

Si decides llevarlo a analizar, existe un censo de laboratorios privados en España, puedes consultarlo en el Ministerio de Sanidad, Servicios sociales e Igualdad. SINAC: es el Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo. Aquí tienes el enlace.

Si como yo vives aislada y tienes un pozo o un sondeo, analiza el agua que vas a utilizar e invierte en tu seguridad y en la de tu familia.

Existen en el mercado filtros muy efectivos para poner soluciones. Te estoy preparando un post sobre sistemas efectivos de filtración y te voy a informar del que yo he elegido para poner en casa.

Nos leeremos pronto y te contaré desde este blog de Informe Epigenético, muchas más cosas importantes para optimizar tu bienestar. Si quieres saber más sobre algún tema relacionado con el bienestar escríbeme y me pondré, manos a la obra, a elaborar su contenido.