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En mi vida, a partir de una edad, los años y los Kilos, siempre han ido juntos

En mi vida, a partir de una edad, los años y los Kilos, siempre han ido juntos

En mi vida, a partir de una edad, los años y los Kilos, siempre han ido juntos

Esto es lo que siempre he escudado de los profesionales de la salud y de los  expertos en nutrición cuando solicitaba su ayuda para perder peso y me aconsejaban adelgazar:

  • Tienes que empezar a contar todas las calorías y rebajarlas a una ingesta de 1.000 ó 1.500 al día.
  • Come menos grasa, porque sube el colesterol malo y daña tu corazón.
  • Pon en tu dieta hidratos de carbono y azúcares, fíjate en la pirámide de alimentos.
  • Engaña a tu hambre: Come en platos pequeños, toma antes de comer una manzana, come despacio, no veas la televisión mientras comes…
  • Haz más ejercicio, no vale con moverte mucho más.
  • Come al menos 5 veces al día.

¿Te ha ocurrido a ti algo similar? ¿Te ha funcionado esta estrategia  en el tiempo? Si te ha sucedido lo mismo que a mí todas las veces que has hecho dieta, seguir estos consejos NO ME HA DADO RESULTADO a largo plazo.

Me ha costado mucho entender que podían, los profesionales, no estar en lo cierto.

¿Por qué no pruebas, como yo, a hacer otras cosas?

  • He dejado de contar calorías.
  • Como grasa buena, no la he apartado de mi alimentación.
  • Mantengo a raya a los Hidratos de carbono y al azúcar. Pensé que estaba mal pintada la pirámide de alimentos, no que estaba pensada para engordarnos.
  • Ahora miro las etiquetas de todos los productos procesados que consumo, busco lo que esconden con nombres, letras y números desconocidos, que enmascaran carbohidratos y azúcares, responsables de mi aumento de peso.
  • Como lo que necesito y cuando tengo hambre, ahora ha disminuido mi ansiedad.
  • Bebo agua alcalina y estructurada, que yo controlo.
  • Me muevo más, y hago ejercicio, nunca queriendo compensar una mala dieta, si buscando siempre encontrarme mejor, optimizar mi bienestar.
  • Procuro dormir más y con más calidad. Cuido el espacio, los horarios y las bases de descanso.
  • Me importa cómo me pueden afectar las nuevas tecnologías y sus energías de bajas frecuencias.
  • Escucho a la ciencia y a sus investigadores, leo, me informo y cuestiono siempre lo que me dicen antes de actuar.
  •  Me conozco mejor al observarme más y al escuchar a mi cuerpo.

¿Qué he ganado al cambiar todo lo que me decían anteriormente los profesionales?

PEDER PESO, GANAR SALUD Y OPTIMIZAR MI BIENESTAR

Hacer estos cambios ha supuesto para mí decir “SI a Estar Bien”. Ahora estoy nutrida y hasta mi peso responde agradeciendo el cambio.

La verdad es que a mí también me parecía muy razonable bajar la ingesta de calorías y repasar siempre las tablas de calorías de las etiquetas de los productos antes de comprarlos. Recuerdo que llevaba toda una contabilidad, de  entrada y salida de calorías, y además lo anotaba. Si te pasabas un día había que compensar con ejercicio, gimnasio, comer menos… Las revistas estaban llenas de trucos para distraer el hambre y las ganas de comer.

He pasado gran parte de mi vida obedeciendo a “rajatabla” a los profesionales de la salud y nutrición, sintiéndome culpable y castigándome a mí misma, cuando no lo hacía perfecto. En mayor o menor medida, puede haberte sucedido lo mismo que a mí y pienso que también a todos los que tienen problemas con los Kilos y la obesidad.

Yo un día me cansé de tanto sacrificio que no me llevaba a nada, los kilos que perdía, con arduo sacrificio, los ganaba con intereses altos, a nada que me despistaba alguna de las pautas que me habían dado los expertos.

Mis amigos y familiares cuestionaban mi fuerza de voluntad y sacrificio y yo me culpaba y empezaba de nuevo una y otra vez obedeciendo ciegamente. Llegó un momento que decidí abandonar las dietas y ser feliz.

Hacía tiempo que había tirado la toalla en lo que se refería a mi peso. Seguir las indicaciones médicas y llevarlas a cabo a la larga se volvían contra mí. Dieta tras dieta, durante años, tenían un efecto cada vez de mayor rebote. Yo no comía tanto y hacía lo mismo que la gente que estaba a mí alrededor, pero yo engordaba.

Empecé a descubrir que no era la cantidad que comía, cada vez era menos, tendría que haber detrás otras causas. Por unos años olvidé las dietas y dije

¡Qué sea lo que Dios quiera, voy a disfrutar de comer aunque engorde!

Fumaba muchísimo, dejé de hacerlo sólo con “fuerza de voluntad”, esto me llevó a engordar aún mucho más. Me hacía de vez en cuando un análisis para ver cómo iba mi salud y gastaba bastante en comprar ropa, cada vez de talla mayor, que guardaba en armarios repletos siempre de prendas de tallas diferentes.

Siempre pensaba que algún día inventarían algo para perder peso. Así llegué a los 60 años y la fortuna puso delante de mí  la sabiduría oriental a través de una empresa que promovía el Bienestar a través de sus productos basados en la naturaleza.

Esta empresa no tenía productos para adelgazar, eran productos para “Sentirte Bien” y nunca pensé que indirectamente me llevaran a perder peso y ganar salud.

Como no me suelo creer las cosas empecé a probarlos en mí y a dárselos a otras personas que luego me hablaran de ellos. Al ver los resultados que producían, resurgió de nuevo el deseo de la buscar nuevos caminos para perder peso, pero ahora con salud y sintiéndome bien.

Dormir sobre una esterilla de imanes me hacían despertar llena de energía y descansada. Beber agua estructurada, energizada y alcalina me ayudaba con mi peso y mi salud. Todas las nuevas experiencias me llevaron a la Epigenética. Yo soy Psicóloga, (Universidad de Salamanca 1ª promoción 1974-1979) no se conocía aún esta nueva rama de la genética, descubrirla para mí ha sido apasionante.

Las dietas hipocalóricas no me funcionan.

Internet es un “súper almacén” para el que está hambriento de aprender y conocer cosas nuevas. Allí puedes encontrar de todo, bueno, malo, cierto, falso… He encontrado a grandes profesionales que piensan como yo y que buscan lo mismo que yo, dar a conocer al mundo que existen caminos de esperanza para que los gordos ganemos salud, bienestar y felicidad. He desterrado de mi vida los sentimientos de culpa, que se añadían cuando no lograba el tan deseado peso.

Yo no te voy a contar todas estas nuevas teorías, que he abierto en este post, detenidamente,  hay otras personas que lo hacen muy bien y con muchos más conocimientos que yo, tan sólo yo te voy a presentar lo que voy descubriendo y los testimonios de los que estamos dispuestos a emprender nuevos caminos para lograr lo que de verdad deseamos.

Si quieres saber más de este tema de las calorías puedes ir a leer este post de Vicente donde explica nuevas teorías desde la ciencia y los nuevos estudios e investigaciones que cuestionan la ley del balance energético: No vuelvo a engordar

Desde mi experiencia te diré que llevamos muchos años recibiendo una información errónea sobre “qué es una dieta saludable” y más aún sobre “qué tenemos que hacer si queremos adelgazar”. Toda la información que tenemos viene de fuentes oficiales que todos suponemos velan por nuestra salud. Yo me he cuestionado esto, las recomendaciones que me daban no funcionaban y me culpabilizaba por no perder peso.

La verdad es que no se sabe de ningún tratamiento efectivo contra la obesidad, pero si sabemos que las dietas hipocalóricas nunca han dado resultado a largo plazo. No se trata de contar calorías, se trata de su calidad y de donde provienen, este ha sido mi gran descubrimiento a través de la epigenética. Un Informe epigenético señala las necesidades primarias que tiene tu organismo para recorrer  el camino de la vida saludablemente.